Después de asentarse como una firme alternativa dentro del mercado de los smartphone, Xiaomi se ha lanzado a conquistar el espacio de los relojes inteligentes con Mi Watch, su nuevo smartwatch con el que pretende dejar atrás sus tradicionales MiBand 

La compañía china ha comenzado a jugar esta liga con dos versiones de su nuevo reloj, una estándar y otra especial, con una diferencia de apenas cien euros entre ellas, pues la edición estándar cuesta 166 euros, frente a los 256 de la especial. Las diferencias entre ambas son casi inexistentes, pues solo se diferencian en el peso (12 gramos más en la edición especial) y la mayor protección y batería de la segunda.

En el apartado técnico, el reloj se presenta con una memoria RAM de 1GB y un almacenamiento interno de ocho. Como es lógico, se trata de un producto muy ligero, con un peso de entre 44 y 56 gramos, según la edición, y una pantalla (con tecnología AMOLED) de 1,78 pulgadas, que ofrece una resolución 368x448. La pantalla está protegida mediante Gorila Glass 3, uno de los cristales más resistentes del mercado y que nos asegurará de que no tengamos que enviar el reloj al taller en caso de caída accidental. 

De entrada, con un diseño exterior cuadrado, el smartwatch recuerda inevitablemente a la estética que caracteriza a los productos de Apple. Así, en la caja de reloj encontramos una pequeña rueda en  el lateral derecho, que sirve también como botón y es la que nos permite interactuar con el dispositivo.

En el flanco izquierdo, se ha incluido un micrófono y un altavoz, lo que permite utilizar el dispositivo como si se tratase de un móvil, siguiendo por tanto la línea que ya apuntaban los últimos productos de Xiaomi dentro de la categoría de weareable. Aunque, no conviene olvidarlo, siempre será necesario disponer de un terminal móvil para vincular ambos dispositivos. 

Tampoco debemos olvidar que el altavoz puede utilizarse para reproducir música, eso depende de cada usuario.

Por último, en la parte inferior encontramos los pines de carga y los sensores de ritmo cardíaco, estrés y horas de sueño. Y es que el smartwatch del que estamos hablando también ha sido diseñado pensando en uno de sus clientes más potenciales, el runner. Por este motivo, entre sus funcionalidades se encuentra la inclusión de diez modos deportivos, junto a un sistema de posicionamiento y barómetro.

Para los deportistas también se ha incluido el algoritmo de la compañía Firstbeat (algunos ya conocerán la marca, pues ha colaborado con otras empresas como Garmin), que tomando como base los datos recopilados por el reloj permite calcular variables, tales como el nivel de recuperación o el estrés deportivo. En definitiva, Xiaomi parece querer que llevemos a un entrenador personal abrochado en la muñeca. 

Un sistema operativo basado en WearOS 

Aunque su aspecto externo recuerda a los relojes inteligentes de Apple, el software de Mi Watch está realizado tomando como base el WearOs de Google, el sistema operativo por excelencia dentro de los smartwatch y, precisamente, el principal competidor en el mercado para los productos de la empresa creada por Steve Jobs. 

En los primeros modelos sacados en la tierra natal de Xiaomi se ha incorporado un parche, el MIUI for Watch, que ofrece una versión personalizada de este sistema operativo, incluyendo hasta 40 aplicaciones preinstaladas, con la posibilidad de descargar más accediendo a la tienda de software de la compañía. No obstante, existe la posibilidad, apuntada por varias fuentes, de que el parche no sea importado cuando la compañía decida sacar el reloj a nivel internacional.  

También toma de la empresa de Alphabet el Snapdragon 3100, el procesador que la compañía sacó para renovar el 2100 y que se ha convertido en uno de los más utilizado cuando hablamos de relojes inteligentes, aunque existen rumores de que pronto podría perder el trono ante la salida de la versión 3300 que vendría a suplir algunos de los problemas de la versión actual. 

Por último, y como apuntan varios medios especializados en el sector tras su salida oficial al mercado, existe la posibilidad de que en las ediciones lanzadas fuera de China, el dispositivo sustituya el Xiao Al, el asistente virtual propio de la compañía, por el Google Assistant. 

Día y medio de autonomía

Otro de los puntos fuertes que presenta el Mi Watch es su batería. Según aseguró la propia compañía durante la presentación, el reloj cuenta con una autonomía aproximada de 36 horas, es decir, que podemos estar un día y medio sin necesidad de cargarlo, aunque siempre dependiendo del uso que los usuarios le den al dispositivo.

Como ya explicamos antes, existen algunas diferencias en este sentido entre las dos versiones que se han presentado del producto. Así, la edición estándar dispone de una batería 570 mAh, mientras que su hermana mayor presenta una de 590 mAh

Lógicamente, es un punto en contra para aquellos que están acostumbrados a los otros relojes que ha sacado la compañía, como las ya citadas MiBand. Pese a todo, la de smartwatch es una de las de mayor capacidad dentro de su sector, y es que Xiaomi necesita un ‘deposito’ potente para soportar una conectividad 4G, con la inclusión de una eSim.

También, en relación con la conectividad, el dispositivo cuenta con tecnología NFC, bluethoot 4.2 y WiFi b/g/n de 2,4 GHz.

Llegados a este punto, parece claro que la compañía liderada por Lei Jun ha dado un golpe sobre la mesa con el Mi Watch, un reloj inteligente que combina un diseño elegante, una batería potente, una buena conectividad y, todo ello, a precios asequibles.